ANÁLISIS LITERARIO INICIO | BIOGRAFÍA | OBRA LITERARIA | ARTÍCULOS | DISTINCIONES | ENTREVISTAS CONVERSATORIOS | CONTACTE A LA ESCRITORA | ENLACES | INFORMACIÓN | SITIOS DE VENTA |
TRAVESÍAS MÁGICAS O LA NEGACIÓN DE LA SOLEDAD Por Rodolfo A. de Gracia R. El ejercicio de escribir es en nuestro país una tarea quijotesca y osada que emprenden en la mayoría de los casos esos espíritus talentosos de hombres y mujeres que unen al poder mágico y transformador de la palabra una dosis significativa de creatividad y un discurso personal, un mundo interior que luego exteriorizan y convierten en discurso colectivo, que ya no les pertenece sino teórica y legalmente, porque lo han dado a un conglomerado exigente y pensante que se llama público lector que lo desmenuza, lo interpreta y lo valora de acuerdo con parámetros muchísimas veces tan disímiles, dependiendo de su sensibilidad, su formación, su cultura y sus intereses. Quien escribe lo hace principalmente para satisfacer una enorme necesidad que bulle dentro de sí y que, como volcán en erupción, precisa encontrar los cauces necesarios por donde fluir tanta energía contenida en los efluvios siempre permanentes de la inspiración, o del rapto, como lo denomina Mario Vargas Llosa. Hoy nos encontramos frente a un libro, una fantástica historia surgida sin lugar a dudas de esa indisimulable necesidad de exteriorizar una cosmovisión muy particular, un discurso propio acerca de un tipo de soledad pocas veces abordado por la literatura en su conjunto, excepción hecha de la literatura infantil, que ha sido un campo propicio para que mentes solidarias de escritores de todas las edades, y de todas las latitudes, expongan la grave problemática del universo de los niños y su interpretación propia. Para nadie es un secreto que el gran tema de Cien años de soledad fue precisamente la soledad misma, dibujada con tal patetismo y precisión a través de una enorme familia que era el trasunto de una soledad colectiva, aquella donde nos sentimos solos en medio de una muchedumbre. Nuestro inigualable maestro, don Rogelio Sinán logró la fuerza descriptiva que tiene la síntesis poética en unos breves versos que hoy recordamos con inusitada emoción: Traje a ti mi soledad para que le dieras alma, pero la dejaste sola en el camino; ¡qué sola dejaste mi soledad!... (¡Pensar que la traje a ti para que le dieras alma!). Como se ve, la soledad ha sido y seguirá siendo tema de la literatura. Constituye de esos que se llaman temas universales. Rose Marie Tapia, Mención de Honor de la sección novela del Concurso Ricardo Miró en el año 2000, con la obra Caminos y encuentros, y autora además de un libro de carácter testimonial, titulado Y era lo que nadie creía, surgido de sus propias vivencias y convivencias con la medicina y con los médicos, nos regala su tercer gran proyecto, Travesías Mágicas, una obra de inestimable valor, sobre todo desde el punto de vista del contenido y de la intención aleccionadora del hablante. Escrita con un lenguaje sencillo, y con diálogos intercalados que facilitan la comprensión del texto y lo hacen ameno, la obra cumple una doble función, o quizá triple desde el enfoque muy particular de la crítica. Travesías Mágicas contiene, primero que nada, un discurso plenamente estructurado, lo que de hecho lleva a suponer de por sí un ejercicio de creación para lo cual la predeterminación y la planificación son de vital importancia. Segundo, ese discurso deviene en una carga ideológica, porque puede suponerse, como lo hicimos nosotros a través de nuestra lectura, que se trata de un tratamiento literario a un hecho de carácter personal, familiar o amical que marcó la vida de la autora. Y tercero, el texto en sí, una vez creado y difundido, con total exención de sus atributos meramente literarios o de aquellos llamados paratextuales (edición, portada, autor, dibujos, etc.) tiene una función, en este caso sensibilizadora. El recurso del amigo imaginario, exhaustivamente tratado en la psicología infantil, es el útil recurso literario para avanzar hacia una temática que subyace en la estructura profunda de la obra: la necesidad que tienen los niños de sentirse acompañados y partícipes de una sociedad (la familia es la primera con la que el niño se enfrenta y la primera a la que pertenece), donde sienta la pertenencia no sólo física, sino también la espiritual, y la que corresponde a los valores afectivos e íntimamente humanos. Los protagonistas de la obra: Raulito, un niño de cinco años de edad, y su tía Rosa Elena, de cincuenta, pueden ser un alter ego de seres reales, de carne y hueso que, como el Varguitas de La tía Julia y el escribidor, le roban un espacio a la imaginación y se inmiscuyen en ese mundo mágico para verter allí las múltiples facetas de sus vidas y ofrecerlas al lector como una especie de simbiosis perfecta donde no se sabe hasta qué punto se está en la realidad o en la ficción, claro, siempre gracias a la maravillosa capacidad de la palabra escrita que hace de los escritores un pequeño dios, al decir de Vicente Huidobro. Aunque, sin lugar a dudas, Travesías Mágicas es un libro surgido de la ternura, la solidaridad y la comprensión hacia los niños que sufren en su interior ese terrible mal de la sociedad nuestra de cada día, como lo es la soledad, más nociva aún que el estrés y que el destiempo en que vivimos, no es menos cierto que quienes primero debemos leernos esta obra somos los padres, ya sea porque hayamos sufrido esa misma soledad o no, o bien porque en nuestras manos está evitar que nuestros niños se vean agobiados por el olvido, el más cruel de los castigos. El mérito de Rose Marie Tapia está en haberse convertido en una auscultadora de la Psicología infantil, sin ser ella una sicóloga. El tratamiento que se le da a la obra está llena de una magia que de seguro encantará a los más pequeños, que se enamorarán de la mítica existencia de los amigos imaginarios y de la fabulosa travesía de los personajes que, como en una de las mejor logradas escenas de ilusión óptica, tienen el don de la traslación en el tiempo. Todo ello no dejará de encantar también a los que inmersos, hastiados y conscientes de una realidad abrumadora aún no perdemos la ilusión de soñar y de comprender que los sueños, utopías o no, son, siguiendo a Freud, una manifestación de nuestro subconsciente. La obra nos plantea en nueve capítulos y un epílogo, un mundo hecho de esa sensibilidad que hemos ido perdiendo poco a poco; nos recuerda la urgente necesidad de mirar desde adentro hacia el afuera que son todos los que nos rodean; nos plantea la imperiosa necesidad de dar ahora lo mejor de nosotros, porque, desafortunadamente, en este hervidero de mezquindades y de atroces hechos que nos devoran, en este mundo del materialismo salvaje y la antiespiritualidad rampante, no tendremos, como Rosa Elena y Raulito, la oportunidad de volver al pasado o de anticiparnos al futuro para poder reponer lo que nunca dimos o decir la palabra que tanto esperaban de nosotros. Allí está el mensaje más profundo de una mujer que ha demostrado ser eso que todos necesitamos ser: más humanos. Gracias. Panamá, 3 de abril de 2002.
- -
ANÁLISIS DE LA OBRA TRAVESÍAS MÁGICAS Myrna Tristán de Rodríguez LA NOVELA Y SU CONTEXTO Respecto a la relación novela /autora podemos anotar que es una obra escrita en el año 2000 por la autora Rose Marie Tapia R., dinámica y ejecutiva en el campo empresarial hasta el momento de dar un giro a su oficio y profesión, para dedicarse a las letras. Escribió ésta, después de haber escrito dos anteriores, que le permitieron concebir una narrativa, cada vez más interesante y actual entre la niñez y el mundo imaginario que llevan dentro. En el contexto histórico social, existen antecedentes históricos de obras donde la imaginación y fantasía se convierten en el motor y tema principal, así tenemos, por ejemplo de asuntos imaginarios La Vuelta al Mundo en 80 días de Julio Verne, como también Alicia en el país de las maravillas y la Novicia rebelde (producción cinematográfica), donde predomina la fantasía y lo maravilloso e inverosímil, donde hay magia, y humorismo a la vez.
ANÁLISIS DE LOS PERSONAJES¿Considera que se da el protagonista colectivo? O puede ser uno solo. Raulito: De buenos sentimientos, cariñosos, niño de cinco años, piel trigueña, ojos pardos y cabello cenizo, chocolate castaño Rosa Elena. Tía de Raulito, hermana de su padre, dulce y muy amorosa con su sobrino, persona de edad mediana, muy equilibrada. Gabriel: Amigo imaginario de Raulito,, de tez blanca y cabello rubio, ojos grises. Contemporáneo con Raulito. Dulce y siempre hace el bien. Ángel guardián de Raulito. Aileen. Madre trabajadora, hogareña, pendiente del comportamiento de su hijo. Elsie. Amiga de confianza de Rosa Elena.. Psicóloga, centrada en sus manifestaciones.
ANÁLISIS DEL DISCURSO De la disposición externa se observa la división de la obra en nueve capítulos y el epílogo. Consta de 230 páginas, escrita con un tamaño de letra grande, de modo que se hace más ágil y atractiva su lectura. La narración va acompañada de diálogos y también del género epistolar. Título: En cuanto al título es coherente y adaptado perfectamente al contenido de la obra. Su tema central que se traduce en la magia se revela desde el título e intriga al lector, de modo que produce una reacción lúdica. En la modalización o punto de vista del narrador, encontramos al narrador omnisciente, que está presente en todas partes, se da cuenta hasta de los sentimientos de los personajes, pero se mantiene invisible. Temporalización: Ocurre durante varios meses, la trama, aunque se va al pasado y vuelve al presente y al futuro con un estilo especial que atrapa al lector. Tal como la novela actual lo indica, el argumento o historia, lleva un desorden cronológico, precisamente cuando se cambia en el tiempo. Espacialización. Se desarrolla en la ciudad capital.
Técnicas Narrativas EmpleadasFlash back, corriente de conciencia, , monólogo interior lógico, contrapunto.
ARGUMENTOSe producen como en toda novela varios nudos. ¿Dónde? Ejemplos
NUDOS EN TRAVESÍAS MÁGICASCuando Rosa Elena sintió la presencia de alguien invisible dentro del auto que le presionó el pie en el acelerador para esquivar un evidente choque con otro auto que conducía en su carril en sentido opuesto. En el momento en que Rosa Elena vio a un niño de una edad aproximada de cinco años que, al tratar de tomarle la mano, desapareció inexplicablemente, como también el sorprendente recibo de una carta de alguien imaginario. La sorpresa que se llevó la psicóloga ante las evidencias del personaje imaginario. Otro nudo aparece cuando Gabriel expresa a Rosa Elena y a Raulito para llevárselos a hacer un viaje por el tiempo, donde visitarían a familiares desaparecidos. Son muchos los nudos los que le dan formas novelesca y por supuesto la agilidad que requiere una obra de esa naturaleza para que no desmaye el interés del lector. En Travesías Mágicas se advierten muchos nudos, éstos son apenas algunos. _ _
INICIO | BIOGRAFÍA | OBRA LITERARIA | ARTÍCULOS | DISTINCIONES | ENTREVISTAS CONVERSATORIOS | CONTACTE A LA ESCRITORA | ENLACES | INFORMACIÓN | SITIOS DE VENTA |
DERECHOS RESERVADOS 2007 |