PALABRAS DE LA ESCRITORA ROSE MARIE TAPIA R.
Buenas tardes, damas y caballeros. En primera instancia deseo agradecer a las organizadoras de la Feria del libro su colaboración. A los directivos y funcionarios de Alfadil Editorial. Al presentador de mi novela, el galardonado escritor, Ernesto Endara. A mis queridos lectores que han contribuido de una manera significativa al éxito que he tenido en mis novelas anteriores, sobre todo en Roberto por el buen camino. Esta novela ha estado en los primero lugares de ventas por 14 meses consecutivos. Tres ediciones de 2,000 ejemplares son prueba del apoyo de todos ustedes. Gracias por acompañarme en esta tarde tan significativa en mi carrera literaria.
Siempre me he preguntado porqué los lectores prefieren la novela y he llegado a la conclusión que hay algo que falta en la vida de algunas de las personas que leemos, y esto es lo que buscamos en este género. El sentido de nuestra vida. La lectura nos ayuda a encontrar esa actividad capaz de apasionarnos, esa vigorosa entrega que es difícil de entender para muchas personas. Que nos hace ser capaces de sentirnos significativamente involucrados en el objetivo personal que decidamos. Ese sentido de misión satisface una necesidad interna y nos proporciona un orgullo creador en lo que se refiere a la importancia de lo que somos y del por qué de nuestras actuaciones. Cuando leemos buscamos algo más que entretenernos.
La Raíz de la Hoguera es la novela que he creado para retribuirles el afecto que me han demostrados, porque ustedes además de mis lectores son mis amigos. Esta novela es también un regalo a mi familia que siempre me ha apoyado y que tanto quiero.
El proceso de creación de esta novela ha sido el más complicado de todos mis esfuerzos literarios, mi deseo era producir una obra que pudiera trascender las fronteras de Panamá. El grupo Alfa ha depositado su confianza en mí y espero tener en el extranjero el mismo éxito que he logrado en Panamá. Le voy a hacer un pedido muy especial a mis lectores: Apoyen este proyecto literario, porque es de ustedes. Necesito que recomienden mi novela a su familia y a sus amigos. Una empresa de Venezuela ha llegado a nuestro país a darnos la oportunidad a los escritores de publicar, de transformar nuestras pesadillas en felices sueños. Todos los que hemos publicado por autogestión sabemos que esto es cierto. Le agradecemos a Alfadil su entusiasmo y confianza en Panamá. Y le damos la bienvenida.
En esta novela lo difícil fue mantener una estructura clara, desarrollar sutilmente los motivos y desplegar un estilo consecuente. Para lograrlo seguí la pista de la pasión y la de los sueños. Las pesadillas me ayudaron mucho. Una noche soñé que estaba en el cementerio Plaona en Florencia. En mi recorrido contemplo varios osarios, en uno de ellos me detengo y percibo estar sobre mi propia tumba. He buscado el nombre de este cementerio en el Internet y no he podido encontrarlo, sé que existe. Nunca he visitado a Italia, por lo menos en esta vida. Según mi sueño este cementerio está ubicado detrás de una iglesia dominica y es el más antiguo de Florencia. Si algunos de ustedes viajan a esta ciudad, busque ese camposanto. Y me avisas si lo encuentra.
En el proceso de creación, la trama de esta novela se fue desplegando ante mis ojos y pude mantener esa mirada que registra de forma imparcial los acontecimientos, mientras que mi otra personalidad, la cotidiana, se fusionaba con los hechos. Esa mirada impávida, luego la puse en palabras que le dieron vida a la narración. No fue fácil, en ocasiones me sentía amenazada por los malvados de esta historia, sospechaba de casi todos los personajes y cada vez que me acostaba le pedía a Dios no soñar con el villano de La Raíz de la Hoguera: Giseppe Broncino, Porko. No obstante, cuando estaba terminando la novela pedí soñar con él para encontrar el final adecuado y así fue.
Esta novela llena de significados ocultos abre interrogantes espirituales acerca de la reencarnación, nos revela un acercamiento equilibrado, desde la ficción, a preguntas sobre nuestro ser y nuestro destino, que nos hacemos todos los días.
Esta tarde cuando entraba en los predios de La Feria Internacional Del Libro recibí una desagradable sorpresa. En la fila de la taquilla estaba Gussepe Broncino, Porko. Temo que en cualquier momento entre por esa puerta.
Muchas Gracias.