INICIO | BIOGRAFÍA | OBRA LITERARIA | ARTÍCULOS | DISTINCIONES | ENTREVISTAS

CONVERSATORIOS | CONTACTE A LA ESCRITORA | ENLACES | INFORMACIÓN | SITIOS DE VENTA |

RESCATEMOS LA ESPERANZA

Resido muy cerca del Hotel Panamá y escuchaba por casualidad desde mi casa la disertación de un político en una reunión de copartidarios. Su arenga era pesimista, incoherente y aburrida, lo que se puede llamar un discurso agotado; sin embargo, me inspiró a escribir este artículo para contrarrestar su profecía del desastre.

Es cierto que todos los panameños estamos viviendo una constante inestabilidad financiera producto de un nuevo orden económico; sin embargo, este es un problema mundial. Hay que reconocer, en primera instancia, que no nos preparamos para los cambios. Nos encontramos paralizados por el miedo y la inseguridad; y nos podemos convertir en espectadores de la catástrofe.  Lo más lamentable es que nos hemos anclado en el pasado en busca de la antigua seguridad de años atrás y hemos sido incapaces de aceptar los retos y los cambios inminentes.

El antiguo modelo económico está caduco y es un muerto que se resiste a ser enterrado y, equivocadamente, nos hemos pasado años en el velorio de ese  pasado, que no volverá a ser presente ni futuro. Triste, deprimidos,  inerte y sin esperanza naufragamos a la deriva, carentes de un proyecto definido, sin fuerzas para pensar, planificar y mucho menos trabajar. Levantando de vez en cuando nuestra mirada solicitando que caiga maná del cielo y que nos salve de perecer en esta terrible situación. Los pesimistas de siempre han encarcelado la esperanza; no obstante, podemos rescatarla, esto no va a ser una tarea fácil, pero estoy segura que lo lograremos.  

Confrontando una de las peores “crisis”, el sistema de valores se resquebraja y se hunde, la mayoría de los negocios están en quiebra, algunos  políticos extraviados pensando en sus intereses personales se han olvidado de la patria y del pueblo que los eligió, y a la hora de aprobar una ley para el beneficio de las mayorías soslayan su responsabilidad y eluden su compromiso. Las personas, unas deprimidas, otras desesperadas y otras indiferentes no hacen otra cosa que lamentarse. No podemos encerrarnos en los modelos del ayer, tampoco son apropiadas las actitudes conformistas. Tenemos que desafiar el  desánimo y la desesperanza. Debemos caminar con paso firme hacia los cambios que nos impone un nuevo orden mundial.

El orden social existente se desmorona y cae estrepitosamente. Hay que actuar de inmediato. Después de incontables desafíos y puertas cerradas tenemos que encontrar una puerta abierta y esa es la puerta de la esperanza. Hagamos una práctica constructiva, erradiquemos el pesimismo de nuestras vidas y levantemos nuestra mirada al cielo, no para esperar que Dios nos solucione nuestros problemas, sino para pedirle la sabiduría necesaria para realizar un cambio de actitud; de esa manera liberar nuestra mente, nuestra inteligencia y nuestra voluntad; y  así tener una visión innegable de la realidad presente y una imagen más clara de las alternativas para el futuro. Aceptemos los hechos sin falsas expectativas y sin una visión fatalista, tratando de encontrar el equilibrio.

La humanidad se enfrenta a la más profunda conmoción social y reestructural creativa de todos los tiempos; aunque sea difícil de creer, hay numerosas razones para el optimismo. Elevemos nuestras fuerzas espirituales a nuevas alturas, por encima de la situación económica imperante, del desempleo, de la pobreza, de la indiferencia de algunos políticos y de nuestro constante pesimismo. Recuperemos de una vez por toda  la esperanza; y trabajemos todos juntos por nuestro país, por nuestras familias y por los marginados sociales con esa valentía, esa alegría y ese optimismo que antecede al triunfo.

INICIO | BIOGRAFÍA | OBRA LITERARIA | ARTÍCULOS | DISTINCIONES | ENTREVISTAS

CONVERSATORIOS | CONTACTE A LA ESCRITORA | ENLACES | INFORMACIÓN | SITIOS DE VENTA |

 

DERECHOS RESERVADOS 2007
PANAMA, REPÚBLICA DE PANAMÁ