Medicamentos genéricos: la gran estafa
En los últimos días se ha discutido mucho el asunto de la rebaja de los medicamentos. Este es un problema muy complejo y con muchas aristas. Tenemos que ser responsables para analizarlo y resolverlo. No podemos permitir que personas con marcados y aviesos intereses políticos tomen la bandera de la rebaja de los medicamentos para obtener ganancias electoreras. También pueden estar implicados otros tipos de intereses, pero tengan mucho cuidado, no subestimen al pueblo panameño, aquí todo se descubre.
Hay una falacia que se repite constantemente y es que los medicamentos genéricos tienen el mismo efecto terapéutico que cualquier otro medicamento que el médico haya recetado. Eso es totalmente falso. Pongo dos ejemplos:
En varias ocasiones me ha dado vasculitis de la piel y los médicos tratantes prescribieron el Meticorten. Este medicamento controlaba rápidamente el brote de la piel y solamente cuesta B/. 8.30. Inesperadamente el Seguro Social lo reemplazó por un similar genérico. A las cuarenta y ocho horas de estar tomando esa medicina tuve una recaída. Inmediatamente fui donde los especialistas y me sugirieron aumentar la dosis o comprar el medicamento. Los efectos colaterales del corticoide son muy peligrosos, por lo tanto, escogí comprar la medicina original y a los dos días estaba controlado el problema de la vasculitis.
El otro caso es con un medicamento para la taquicardia, el Lopresor. El genérico similar provoca como reacción secundaria, el fenómeno de Raynaud, en la cual piel se tornaban púrpuras al menor cambio de temperatura. Sin embargo, el Lopresor no causa este efecto.
Con estos dos ejemplos he probado que los similares genéricos pueden ocasionar problemas muy delicados para la salud de los pacientes. No quiero decir que no se tenga como una alternativa, sino que se extremen los cuidados para el manejo del tema de la rebaja de los medicamentos. No vaya ser que se elimine la posibilidad de contar con un buen producto y la única alternativa sean los genéricos.
Hago un llamado de atención a los médicos de este país para levante su voz de protesta. Ellos van a ser enormemente afectados, porque los pacientes no van a decir que las medicinas no le sirvieron, sino ¡qué médicos más incompetente, no ha tenido la capacidad de mejorarme! Y al Seguro Social, como garante de la salud, le solicito que evalúe la conveniencia del uso de los similares. Que lleve un estricto control de los beneficios terapéuticos y los efectos secundarios de estas medicinas, que no sea solamente el precio lo que se tome en cuenta. Un paciente que se puede curar en un término de dos meses con un medicamento de calidad, con un genérico inadecuado se les puede a complicar y van a tener que emplear más recursos y tiempo en su recuperación, si es que lo logran. Asimismo hago un exhorto a los políticos, sobre todo a los legisladores, ustedes tienen la obligación de velar por la salud y tranquilidad del pueblo panameño. No permitan que con el pretexto de la rebaja de las medicinas se haga sufrir más a las personas afectadas.
Como última reflexión hago un llamado a la conciencia de todas las personas, que de una u otra forma están involucradas en este tema, para que tengan compasión de los enfermos, muchas veces ellos no tienen fuerzas ni para luchar con sus malestares y si además se le adiciona la preocupación de la carencia de sus medicamentos. Esto sería un crimen de lesa humanidad.